¿ Cuándo se puede decir que ha existido negligencia médica? Diferencia con daño médico.-

La  protección de la salud es un derecho de toda la humanidad.

El daño médico es cualquier error o fallo durante la atención sanitaria que causa un daño al paciente, mientras que la negligencia es un tipo específico de daño médico que implica una falta de cuidado, atención o competencia por parte del profesional sanitario, resultando en un daño que podría haberse evitado.

 Ese daño, que no ha de soportar el paciente, ha de ser reparado, en la medida de lo posible o, en su caso, resarcido de forma íntegra.

El error en el diagnóstico, la dilación excesiva en el tiempo, el tratamiento indebido,… y cualquier otra falta de atención, cuidado y competencia,  que le son  exigible al profesional,  puede conllevar graves consecuencias para el paciente, incluso su muerte.

En general, el plazo para reclamar por daños es de un año, en caso de sanidad pública y de cinco años, en caso de sanidad privada.

 

¿Cómo iniciar los trámites?

Desde Gabinete Jurídico Gran Vía recomendamos, en primer lugar, consultar con un abogado en cuanto el paciente, o un familiar, consideren que existe un daño o perjuicio que podría derivarse de la conducta médica, por acción u omisión, en sentido amplio: médico/enfermero/auxiliar/centro de atención médica…

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 Se precisa:

  1. Reunir la documentación necesaria: Historial médico, Documento de ingreso, Informe de evolución y de enfermería, Informe preanestésico, Consentimiento informado y de anestesia, Informe de alta. Tratamiento farmacológico, prescripciones y recomendaciones posteriores al alta…
  2. Intentar reunir testigos, grabaciones o pruebas evidentes de que se ha podido cometer una imprudencia médica. Aportar, si existen, reclamaciones o quejas previas, bien por teléfono, por escrito en atención al paciente, correos… o por cualquier otro medio.
  3. El abogado solicitará, si es precio, un informe pericial médico, encargándose de que se aporte al procedimiento correspondiente, lo ratifique el profesional y en su caso, lo amplíe  en el propio procedimiento judicial o extrajudicial a fin de esclarecer dicha responsabilidad.

 

PROCEDIMIENTO DE RECLAMACIÓN.-

Basándonos en el tipo,  causa y resultado  del error médico de que se trate, el procedimiento judicial habrá de seguir distinta vía.

Penal:

En los casos en los que se puede acreditar una conducta dolosa, tipificada en el Código Penal, con resultado de daño (grave, incluso la muerte), se tramitará como procedimiento penal con la sanción o condena que resulte. De dicha condena penal se derivará la correspondiente responsabilidad civil.

El procedimiento se inicia con la interposición de una denuncia, detallando los hechos, y adjuntando las pruebas de que se dispongan en ese momento.

Esa denuncia inicial podrá ir siendo ampliada en cuanto a hechos, fechas, personas intervinientes, pruebas complementarias, etc…

La denuncia se tramitará ante el Juzgado de Instrucción que corresponda.

 

Civil:

El procedimiento civil se inicia mediante demanda ante el Juzgado de Instancia que corresponda y con dicho procedimiento se pretende que el paciente que sufre el daño sea resarcido mediante la correspondiente indemnización que se fijará en función de las lesiones, daños personales o materiales, baja médica, pérdida económica, secuelas.

Se inicia este procedimiento en caso en que la negligencia se produzca en centro médico privado y se pretenda demandar a la aseguradora.

 

 Contencioso-Administrativa:

Para los casos en los que la atención médica inadecuada o la información incompleta o errónea, se produzca en un centro de salud público, la vía más apropiada es la contencioso-administrativa.

Se interpone contra la administración pública, como responsable patrimonial.

 

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